MONÓLOGO


De mi libro Cuerdas Contra el Viento
2016

I

Hay días en los que necesito creer
que no es cierta esta tarde
que me hace trampa y me aspira
con la rudeza de la descomposición,
lo repito una y otra vez, no es cierta esta tarde,
cuando me bajo de este tren que me mantiene en pie.



Camino por el parque,
escucho el crujir del bambú
como un consuelo en este santuario,
justo donde las palabras respiran su aire.
Subo al callejón de los gatos
que me entregan la vida y su confianza.
Ellos descansan plácidamente,
se relamen la soberbia y la belleza
y me ven pasar.


II

Hoy la ceniza pronunció tu nombre
entre el vino, las arañas
y las comisuras de los astros,
han venido a ponerlo todo en duda
aprovechándose de mí.


Y el tiempo,
como un obrero de los suburbios
fotografió tus manos
que entonces vendaban el frío
para que no creciera.


Ahora tengo una colección de grillos
y remiendos en el pecho.
donde no pasan las horas en balde.


¿Cuánto de eternidad tiene  el desamparo
que no encuentra un lugar para marcharse?


Ahí ya no alcanzas mi soledad.
Aquí ya no hay nada,
tampoco hay hora de salida.


Julia Hernández
2016



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Comentarios

TORO SALVAJE ha dicho que…
Mi desamparo se encuentra mejor ahora.
Ha reconocido un amigo en el poema y ya no se siente tan solo.
Cuando uno transita entre la nada y la puerta de salida el desamparo suele ser algo cotidiano.
El poema es un regalo para cualquier lector.
Gracias por compartirlo.

Besos.

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