jueves, 10 de noviembre de 2016

TALÓN DE AQUILES

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Para mí es importante actuar 
como si no lo supiera
Aunque estoy convencido
de que nada cambia.

.Leonard Cohen..
A veces
el  poema es un sol indolente.
 Se frota los nudillos desnudando
los finos dobleces de su ego,
 se torna un trozo de lágrima
en caída libre
sobre un pañuelo
 desgastado por arroyos.
Sin embargo,
sigue tarareando el camino a casa.



En la sobremesa de este medio día
 los segundos pasan y cuentan
_ sobre el fregadero _
el tintineo de unas gotas de agua
enlazadas
en el canto de _Leonard Cohen_ ,
mientras la página del libro con tus versos
 inclina con desdén,
 el acento inalterable del azar,
que no nos pertenece.



Así es
como brota la excusa
en este sordo entusiasmo
para ahogarnos
en la lealtad furiosa del adiós.



Si, hace tiempo quiero desligarme
hundir mis ojos en el fango,
apilar la tinta
debajo del origen bastardo de mi nombre
y oscurecer el sonido del teclado
para ignorar que detrás de esta pantalla,
arde insensato como un buitre,
mi innegable talón de Aquiles.




De mi libro Tres Vueltas de Llave.
Julia Hernández
2015

-- a

7 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Leonard Cohen se ve tan bonito en tu poema....

:)

Besos.

RECOMENZAR dijo...

Me gusta como describes lo que a ti te gusta

MaRía dijo...

Pero Julia!! Disculpa si no me había enterado de tú blog, si no fuera porque le diste gracias a Mucha digo en la inopia.
Encima este poema tan maravilloso
Y con L. Cohen

Un abrazo Julia

SOLEDAD dijo...

hermoso, hace mucho que no pasaba por aquí y tus lineas continúan siendo bellas.

TORO SALVAJE dijo...

:)

Muakkkkkkkkkkkkkkkkkkk

Lunna dijo...

Preciosas y llenas de sentimientos como siempre tus letras. Te habia perdido el rastro y es un placer volver a leerte.

Felices Fiestas.

Cuando llegan estos días miro atrás y no deseo, no desearía, encontrar pasos perdidos que me hablen, que nos recuerden; no deseo, no desearía, encontrar sueños rotos como el cristal que se enfrentó inútilmente a la piedra; no deseo, no desearía, encontrar lágrimas oxidando el remanso de las caricias que llevan mi nombre o el tuyo.
Cuando llegan estos días miro atrás y no deseo, no desearía, encontrar sobre mi piel, sobre la piel de quien comparte mis palabras, la soledad de la nieve nocturna, la migración de la esperanza ante tantos y tantos problemas que agrian el sabor de los besos.

Cuando llegan estos días elijo la pasión, tu pasión, como dúctil deambular en esas noches en las que la luna desnuda las sombras; así cada día, cada uno de esos días que nos entregara pronto el año 2017 con la esperanza redimida en que cambiaremos todo aquello que nos hace alejarnos de nosotros mismos y de los demás.

Besos.

Lunna.


Amapola Azzul dijo...

Lealtad furiosa del adios.
Parece una despedida imposible...

Besos.