domingo 15 de enero de 2012

ESLABÓN



Afuera apremian

los desorbitados ánimos,

trayendo bestias y sudarios.

Se aturde el corazón

con las palmas extendidas,

igual que un pájaro carcome

el zócalo frágil de mi barcaza

en el desierto.

Evidencia marcada de la herida

pernoctando en mi infancia revocada.


Voy a escucharte infancia

como si no fueras mía...


9 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Este poema sobrecoge.
Deja inquietud al acabar de leerlo.

Besos.

merce dijo...

Impactante...!!!


Un abrazo Delfín.

GaMyr dijo...

Fuerte. Atraviesan las letras, dejando la herida al descubierto.
Besos

Sneyder dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sneyder dijo...

Evidencia marcada de la herida pernoctando en mi infancia revocada.
Una herida que duele en el tiempo, y hoy su recuerdo lastima.

Un cálido abrazo

Edmundo Arana dijo...

Un poema lleno de metáforas que invitan a abandonarse, que logra tocar cada fibra del ser sujetándola con fuerza para dejarla caer al momento. Un verdadero placer participar de tus letras.

Edmundo Arana dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Edmundo Arana dijo...

Borre un comentario ya que se publico doble, un abrazo y que la inspiración te siga dando tan bellas palabras.

Lunna dijo...

El corazon se aturde despues de leer tus renglones sobrecogedores.
Pero siempre se escuchan.

Besos.

Lunna.